Impactados. Así se encuentran los habitantes de Machalí luego que se descubiera un asesinato producto de una “sanación espiritual”, ocurrido durante la noche del sábado en la zona rural de comuna, perteneciente a la Región de O’Higgins.

Todo comenzó en la tarde del 4 de octubre, cuando Silvia Andrade, madre de la Dayana Escobar (7), organizó una especie de purificación en la tina de su casa porque creía que su hija estaba poseída por el demonio. Tanto la madre como el padre de la pequeña profesan la religión evangélica y se cree que la mamá había decidido, sola, iniciar un ritual de sanación que consistía en sumergir a la niña en agua, en reiteradas veces y por tiempo prolongado.

Víctor Escobar, padre de la pequeña, no estaba en el lugar mientras se realizaba este “exorcismo” y se habría enterado de todo recién cuando llegó a casa, en la noche del sábado. Al ver a su hija muerta, inició una discusión a gritos con su esposa que derivó en varios llamados a Carabineros de parte de los vecinos, a causa de los ruidos.

Cuando llegaron los uniformados, se encontraron con el cuerpo de la infante ya sin vida y con marcas de asfixia por ingesta de agua. Así lo confirmó el fiscal adjunto de Rancagua, Camilo Umaña, quien al conocer que toda la familia se consideraba evangélica, no descartó que el hecho se tratara de un ritual sectario.

Durante el operativo, se detuvo a ambos padres, Silvia Andrade y Víctor Escobar, además de la hermana mayor de la fallecida Daniela Escobar y su pareja, Javier Rivas, quienes estaban en casa cuando llegó Carabineros.

Asimismo, se informó que otra pequeña, también miembro de esta familia, quedó a disposición del Servicio Nacional de Menores (Sename), por el riesgo que se produjera otro incidente de ese tipo.

Humberto Lagos, sociólogo, experto en sectas, conversó con Publimetro respecto a este caso y analiza algunas posibles causas del asesinato.

“Es común en Chile que las sectas usen el agua y el fuego para sus ritos de sanación. En el caso de Colliguay, por ejemplo, se utilizó el fuego para la purificación y en este caso, no es extraño que el elemento sea el agua”, dijo el experto.

No obstante, explicó que la sumersión es una actividad muy poco común en la iglesia evangélica, así que descarta de plano que esta creencia tengo algo que ver en la muerte de Dayana.

“Si bien los evangélicos tienen un ritual de bautismo, éste nunca se hace en una iglesia o un recinto cerrado, menos en una casa. Se practica al aire libre, donde fluye el agua. El proceso consiste en una sumersión del creyente, quien abandona su antigua vida y renace con el bautismo. Pero la sumersión que se realiza en ese caso es corta, no dura más de 5 o 10 segundos y jamás es tan prolongado como para ocasionar algún tipo de lesión”, agregó.

Otro elemento que le llamó la atención es la edad de la niña. El especialista dijo que el número 7 tiene una gran carga simbólica tanto para las religiones como para las sectas. “Corresponde a la perfección bíblica, al número de Dios”, aclaró. Y agregó que “si en este caso, el ritual se practicó a causa del número 7, puede existir una relación con un fanatismo exagerado. No obstante, hay pocos antecedentes para afirmar algo tajantemente”.

Los detenidos pasaron a control de detención durante la mañana del domingo y la formalización se realizará en el transcurso de este lunes.

 

 

FUENTE: http://www.publimetro.cl/nota/cronica/madre-ahogo-a-su-hija-producto-de-una-sanacion-espiritual-en-machali/xIQnje!jH07YQwsfFV/