Secuestros, abusos sexuales y sacrificios de niños en Corrientes Argentina | Red LibreMentes

Secuestros, abusos sexuales y sacrificios de niños en Corrientes Argentina

 

Empedrado: los niños declararon que fueron abusados por sus primos y su padre
09:55
29-09-2012
POLICIALES
Los hermanitos de 14 y 10 años contaron que fueron violados cuando tenían 8. El mayor dio nombres de los involucrados y que fue ultrajado en cinco ocasiones. El menor dijo que escuchó cuando un hombre decía que mandó a ?secuestrar, abusar y matar a Romina?. El chico fue abusado por sus familiares un mismo día.
Luego del sacudón que dio la noticia de que dos hermanitos fueron violados en la localidad de Empedrado durante un ritual kimbanda, las víctimas declararon y contaron con detalles lo sucedido cuando tenían 8 años (hace 2 y 6 años). El chico que ahora tiene 10 años dijo que fue violado por su papá y dos primos en un mismo día y que durante los ritos vio a varios chicos menores que él drogados, un bebé muerto que estaba en una caja de cartón e identificó a quien presuntamente mandó a secuestrar, violar y matar a Romina Natalia Gutiérrez, crimen ocurrido el 26 de octubre de 2007 en aquella localidad. El hermano mayor, ahora tiene 14 años, también declaró y dijo que dos primos lo violaron en cinco oportunidades. Por el aberrante hecho que tuvo repercusión en medios nacionales, continúan detenidas cuatro personas, entre ellas el padre de los chicos y una mujer, y buscan dar con otros implicados. Uno de los buscados por la Policía es un ex funcionario policial retirado y docentes de las víctimas. Ayer también hablaron con la prensa la vicedirectora del colegio primario donde asisten los hermanitos y las docentes. Sus relatos fueron muy crudos (ver recuadros). De acuerdo a las pesquisas y de fuentes consultadas, los chicos de 10 y 14 años declararon y detallaron lo ocurrido años atrás. El menor que ahora tiene 14 años contó que tenía 8 años cuando fue abusado. Si trazáramos una línea del tiempo nos ubicaríamos en el año 2006, y si es en el mes de octubre, surge el caso de Ramoncito González quien fue violado y asesinado en un rito satánico. El chico declaró que ?cuando tenía 8 años mi primo me violó (con acceso carnal), esto ocurrió en un campo donde estaban sus vacas. No le conté a nadie. Dos meses después otro primo me violó en la pieza de mi abuela. Entre los dos más o menos cinco veces. Todas las veces estuvimos solos, no vio nadie nada y salvo la primera vez, ocurrieron en la casa de mi abuela, donde vive también mi tía?. En su desgarrador testimonio el menor contó: ?No participé de ningún rito de una secta porque me mudé cuando mi abuela y mi tía empezaron con los ritos, me fui a vivir a la casa de mi otra tía. Sé que los que siempre participaron fueron mi abuela, tres tías, un tío y unos seis primos, entre otros más?. Según el documento al que tuvo acceso El Litoral, el relato del chico también identificó a varias chicas y ?otras personas que participaban de los ritos que no son de mi familia?, entre ellas un paí y su padre. La declaración culminan diciendo que ?cuando vivía en la casa de mi abuela vi como en su pieza mi primo abusaba sexualmente de una nena que en esos momentos tenía 6 años, además de otro caso en el que involucraron a una nena que vino de Buenos Aires?. El chico que hoy tiene 10 años y también fue abusado cuando tenía 8 años. Señaló: ?Mi papá y mis primos abusaron de mí?. ?Ellos abusaron de mí cuando estábamos en un rito kimbanda, que es una especie de religión satánica, en esos ritos vi como abusaron de varios chicos y chicas, también mataban a niños más pequeños que yo y bebés. Eso sucedió en un galpón en el terreno de mi abuela, hecho de ladrillo hueco, pusieron un altar de San La Muerte, San Baltasar. En ese lugar tenían sexo todos con todos, hombres con mujeres, mujeres con mujeres, delante nuestro. Durante el rito le dan un té raro y los chicos de 3, 4 y 5 años quedan dopados. Un día mi tía lejana que vino de Buenos Aires trajo un bebé muerto en una caja de galletitas?. El menor también dijo que ?de mí abusaron solamente una vez cuando estábamos haciendo el rito? y que la última vez que estuvo en una reunión de los kimbandas fue cuando escuchó a un hombre decirle a un pai que él había mandado a ?secuestrar, abusar y matar a Romina?, una chica que había desaparecido en Empedrado.

El caso de los niños abusados en Empedrado Corrientes, fueron abusados por su propia familia que pertenecía a un grupo de tipo afro brasilero, denunciaron que veían en su casa que traían niños, algunos dentro de bolsas negras, que eran raptados, drogados, abusados y sacrificados en rituales satánicos, se detuvieron a mas de 25 personas, entre ellas a policías, concejales, la familia de los niños, el mismo fiscal que actuó en esta causa fue el que metió preso a 3 perejiles en la causa de Romina, con respecto al juez sucedió lo que habíamos anunciado, fue apartado de la causa por juicio político por malas funciones, SE LIBERO A TODOS LOS ACUSADOS Y EN ESTE MOMENTO LOS NIÑOS ESTAN SIN PROTECCION SIENDO AMENAZADOS POR SU PROPIA FAMILIA Y INVOLUCRADOS EN LA CAUSA. TODO SIGUE IMPUNE.

 

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El Nordeste Argentino, ampliamente la región con mas cultura afro brasilera, con muchísimos hechos de rapto de niños que son drogados, abusados y asesinados en rituales satánicos, casos resonantes: Ramoncito fue raptado en Mercedes – Corrientes, abusado por unas 25 personas, torturado y descuartizado en un ritual satánico, la resolución de la investigación termino con el 50% del crimen resuelto, los autores intelectuales jamás fueron presos, LA ORGANIZACIÓN SIGUIÓ FUNCIONANDO.

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El caso de Romina de 11 años en la localidad de Empedrado Corrientes, fue raptada, drogada, abusada y asesinada en un ritual satánico, la resolución de la causa judicial termino con 3 personas presas durante 4 años que luego se comprobó que eran inocentes, hasta el día de hoy el crimen sigue IMPUNE.

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2-2-2014

Fueron cometidos en esa provincia y en el Gran Buenos Aires

Corrientes: investigador vincula crímenes con el fenómeno de las sectas

Se trata del licenciado Humberto Miceli, titular del Gabinete de Investigaciones Antropológicas (GIA), quien se refirió a casos como el homicidio de Ramón González (12), conocido como “Ramoncito”; el de Romina Gutiérrez (11); y el de Priscila Leguiza (7), ocurridos entre 2006 y enero pasado. Pidió que la justicia cambie el foco de la investigación.

Un investigador antropológico de Corrientes vinculó el “fenómeno” de las sectas con una serie de crímenes cometidos en los últimos años en esa provincia y en el Gran Buenos Aires y cuestionó a la Justicia por “negarse a identificar” el “posible rol instigador” de esos grupos.

Se trata del licenciado Humberto Miceli, titular del Gabinete de Investigaciones Antropológicas (GIA) correntino, quien se refirió a casos como el homicidio de Ramón González (12), conocido como “Ramoncito”; el de Romina Gutiérrez (11); y el de Priscila Leguiza (7); ocurridos entre 2006 y enero pasado.  “La provincia de Corrientes, ubicada en una triple frontera, al igual que otras provincias argentinas, está asistiendo a nuevas formas delictivas producto de una sociedad en constantes transformaciones y contactos culturales”, explicó a Télam el propio Miceli, quien realizó una investigación sobre el “Fenómeno Sectario y Criminalidad Ritual”.

Según el investigador, “se incorporan y renuevan costumbres y aspectos ideacionales, religiosos o espirituales que vienen a ocupar los vacíos dejados por los sistemas religiosos tradicionales y por complejos factores socioculturales y económicos”.

“Algunos crímenes son realizados por grupos sectarios, otros por líderes unipersonales que, ostentando una investidura religiosa, construyen un universo esotérico personal que se configura como generador de conductas criminales”, afirmó el antropólogo. En ese sentido, mencionó casos como “el de Ramoncito de Mercedes (descuartizado durante un ritual en 2006 en esa ciudad correntina), el de Romina de Empedrado (Romina Gutiérrez fue raptada, violada y estrangulada en 2007 en dicha localidad de la misma provincia)” y el de otros “niños abusados” en ese mismo medio “que han golpeado de lleno a la sociedad” local.

“Estos casos han motivado marchas de protesta pero también represiones y silencios forzados”, afirmó Miceli, quien también recordó lo ocurrido en 2013 en la isla de Apipé Grande, en Corrientes, donde “varias adolescentes que se manifestaron como poseídas y advertían de muertes próximas”. También se refirió a hechos ocurridos en otros puntos del país como en el partido bonaerense de Quilmes donde el año pasado los investigadores de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 descentralizada de Berazategui aseguraron haber desarticulado “una secta en la que se hacían rituales religiosos para seducir chicas, a quienes terminaban engañando con promesas de una mejor vida económica y espiritual”.

“Las víctimas son mayormente mujeres en situación de vulnerabilidad social, que encontraban en un pseudo sacerdote a un referente que las hacía sentir mejor”, señaló en aquella oportunidad el fiscal Daniel Ichazo, de la UFI 1 de Berazategui. Por ese hecho, el “proxeneta religioso” quedó detenido e imputado de los delitos de “explotación sexual y tenencia ilegal de arma de fuego” ya que en su poder se secuestró una pistola 9 milímetros.

Miceli se refirió, además, al triple crimen de Benavidez cometido en 2012, en esa localidad del norte del conurbano, donde tres mujeres de 6, 15 y 75 años fueron acuchilladas, y en el que “también tuvo como telón de fondo la participación del acusado y de su pareja en una secta de raíz afrobrasileña que no fue bien identificada”. Respecto de a actuación de la Justicia en este tipo de casos, Miceli consideró que “el error no radica en impedir la utilización de estos argumentos como defensa o atenuante sino en negarse a identificar e investigar al grupo sectario y su posible rol instigador”.

“Esto es algo que inevitablemente en todos los casos queda fuera del arco de interés de fiscales y policías”, se lamentó el titular del GIA. Por otra parte, Miceli dijo que el denominador común en estos casos es “la creencia en lo sobrenatural, el temor, el devenir milagroso e inmediato de poder/ placer/ fortuna, sostenidos en principios culturales e ideológicos que los orienta, los adapta y los transforma a medida”.

En ese marco, el antropólogo señaló que el Estado “todavía no termina de aceptar su rol para dilucidar, reconocer y abordar estos casos con capacidad e idoneidad”. “El caso de Priscila, la niña asesinada a golpes por su madre
(a principios de enero) en Berazategui y la posterior aparición de un pastor que guiaba espiritualmente a la asesina pone otra vez de relevancia la necesidad de ampliar los criterios investigativos y no descartar a grupos y/o lideres unipersonales que podrían ejercer persuasión coercitiva sobre sus adeptos”, indicó.

En tanto, Miceli destacó que otros países y organizaciones han creado Comisiones de Estudios e Investigadoras de Sectas, como el caso del Parlamento Europeo, Uruguay, Chile y España. “En estas latitudes hay iniciativas aisladas y asistemáticas para empezar a abordar este tipo de fenómeno que, además de ser solitarias, todavía son resistidas y combatidas en los ámbitos institucionales”, opinó.

“El proceso debería invertirse: es el momento de institucionalizar el tema para su abordaje con personal capacitado y para cumplir con el rol más importante de todos que le cabe al  Estado: evitar y prevenir la ocurrencia de estos crímenes”, concluyó Miceli

 

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