En un fallo que refuerza los límites de la censura judicial frente al activismo social, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 13 dictó la absolución total de Pablo Gastón Salum. La querella, impulsada por su madre, Carmen Graciela Alarcón, buscaba sancionar penalmente al activista por sus denuncias públicas vinculadas a la denominada Escuela de Yoga de Buenos Aires (EYBA).
El Corazón del Conflicto: ¿Difamación o Denuncia?
La demanda se originó por una serie de publicaciones en redes sociales y entrevistas televisivas donde Salum describió a su madre y hermana como personas «sometidas» y «esclavizadas» por una organización coercitiva. Mientras la querella argumentaba que estos dichos eran «imputaciones ofensivas» que «cosificaban» a la mujer, la defensa, liderada por el Dr. Javier Marino, sostuvo que Salum actuaba en su rol de comunicador y víctima, relatando una historia de vida marcada por el abuso y la explotación.
La Estrategia del «Bozal Judicial»
Uno de los puntos más álgidos del debate fue la denuncia de Salum sobre un presunto «fraude procesal». El activista afirmó ante el juez Diego L. Guardia que este proceso penal no era una búsqueda genuina de justicia por parte de su progenitora, sino una «vendetta» orquestada por la organización y sus letrados para silenciarlo. Salum señaló directamente la intervención del Dr. Yamil Castro Bianchi en múltiples causas que buscan, según sus palabras, «impedir que relate lo sucedido».

El Fallo: Por qué la Conducta es «Atípica»
El magistrado basó su decisión en un principio jurídico fundamental: la atipicidad por interés público. Los puntos clave del razonamiento judicial incluyeron:
- Asuntos de Interés Público: Las expresiones de Salum no son ataques privados, sino que versan sobre una problemática social de gravedad vinculada a investigaciones federales por trata de personas.+1
- Protección de la Libertad de Expresión: Citando jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el juez recordó que en temas de interés público se prefieren los «excesos y groserías» al silencio o la autocensura.
- Ausencia de Dolo: El tribunal entendió que Salum no actuó con la intención de injuriar, sino con el fin de informar y pedir auxilio para su familia.
«No pueden pretender que guarde silencio ante el horror que viví… La libertad de expresión es mi única herramienta», declaró Salum durante el juicio, reafirmando que su lucha trasciende lo personal.
Esta resolución no solo absuelve a un individuo, sino que establece un precedente vital para cualquier comunicador o víctima que decida exponer estructuras de poder coercitivas. La justicia determinó que, cuando el honor individual colisiona con el derecho de la sociedad a estar informada sobre delitos graves, la balanza debe inclinarse hacia la libertad.
A continuación, compartimos la resolución completa para quienes deseen profundizar en los fundamentos técnicos de este fallo histórico.
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